Todos los fans de Dragon Ball Z recuerdan a Vegeta como un guerrero frío y calculador pero también tuvo su momento nostálgico.

Todos los fans de Dragon Ball Z recuerdan a Vegeta como un guerrero frío y calculador pero también tuvo su momento nostálgico. Aunque no lo creas, Vegeta también tiene su corazoncito y lo demostró en un capítulo en la saga de Majin Boo.

Todo ocurrió en la saga de Majin Boo cuando este villano estaba en su verisón gordo. Vegeta tomó la decisión que nadie se imaginaría que haría. Sacrificó su vida para destruir al gordo de Majin Boo.

Antes de que Vegeta se matase le pidió a su hijo que se acerque para darle un abrazo, lo que sorprendió al pequeño Trunks. La escena causó sorpresa entre los fans de Dragon Ball, ya que este personaje siempre dio una imagen de un tipo poco afectivo.

Después de abrazar a su hijo decidió noquearlo al igual que a Goten, quien se encontraba en el momento. Luego Piccolo se llevó a los pequeños para que Vegeta explotar, aunque ya todos sabemos que el sacrificio fue en vano. Pero al menos se ganó el respeto de Piccolo.